La ingesta excesiva de cerveza incrementa la exposición a micotoxinas


Las micotoxinas son metabolitos tóxicos producidos por hongos que contaminan las frutas, cereales y productos derivados. Científicos de la Universidad de Valencia (UV) han analizado las del género Fusarium en 154 marcas de cervezas que se comercializan en Europa. Los resultados, que publica la revista Food Chemistry, confirman que la exposición del consumidor medio a estas toxinas es baja y que no hay riesgo toxicológico asociado. Incluso las dos más abundantes, el deoxinivalenol o DON –que apareció en casi el 60% de las muestras– y la denominada HT-2 –presente en el 9% de los casos–, aparecen en “niveles que no se pueden considerar elevados”, explican a Sinc los doctores Houda Berrada y Yelko Rodriguez, del Departamento de Medicina Preventiva de la UV y coautores del trabajo.

Las concentraciones medias de DON y HT-2 detectadas en las cervezas rondaban los 30 µg/L. No está legislado un límite máximo de micotoxinas para estas bebidas, pero, en general, este valor se puede considerar bajo si se compara con el límite máximo de DON establecido por el reglamento de la UE para alimentos elaborados a base de cereal, fijado en 200 µg DON/Kg.

Aun así, el estudio señala que, en personas que beban mucha cerveza la contribución de estas sustancias nocivas a la ingesta diaria “no es despreciable, aproximándose e incluso excediendo los niveles de seguridad”. Como referencia se toman los valores de ‘ingesta diaria tolerable’ (TDI) máximos establecidos provisionalmente por el Comité Científico sobre la Alimentación Humana, un organismo que asesora a la Comisión Europea.

“Únicamente considerando un consumo equivalente a un litro diario de las marcas de cerveza que mostraron los niveles de contaminación más altos, se obtendría una ingesta de deoxinivalenol equivalente al 60% de la TDI máxima, y los niveles de seguridad para HT-2 se verían excedidos”, apunta Berrada.

La investigadora insiste en que este tipo de consumidores son excepcionales e, incluso, que si alguien toma un litro de cerveza diario, “antes de presentar problemas asociados a la toxicidad de las micotoxinas, tendría otros, como los hepáticos”.

El estudio recoge que el consumo de cerveza varía bastante entre los países europeos. Para la población española, la FAO lo fija en 75,3 kg/año, comparable a la media europea de 70,1 kg/año (equivalente a unos 0,19 L/dia). Según los datos de esta institución, donde más se bebe cerveza es en Irlanda (142,8 kg/año), la Republica Checa (136,6 kg/año) y Austria (107 kg/año).

Micotoxinas en dátiles, higos y pasas

Por su parte, en otro trabajo realizado en la UV por el mismo grupo de investigación, las investigadoras Mónica Fernández-Franzón e Inés Azaiez también han detectado la presencia de 16 micotoxinas en frutas desecadas que se venden en España y Túnez. El estudio se publica en la revista Food Control.

Se analizaron 228 muestras y la frecuencia de contaminación fue del 83% en dátiles, 80% en pasas, 64% en higos, 59% en albaricoques y 26% en las ciruelas analizadas. Las micotoxinas más abundantes fueron las eniatinas, seguidas de las aflatoxinas y la ocratoxina. Ninguna muestra española superó los niveles máximos que marca la legislación de la UE respecto a las toxinas legisladas.

Solo aparecieron trece muestras de Túnez con concentraciones de aflatoxinas que excedían los límites establecidos. “Procedían de mercadillos ambulantes, donde los controles sanitarios no son muy rigurosos”, aclara Fernández-Franzón, quien subraya que los resultados generales “no son nada alarmantes y el peligro solo vendría por una exposición continua a estas micotoxinas”. En cualquier caso, recomienda seguir investigando y obteniendo más datos sobre los efectos para la salud de las micotoxinas emergentes, como las eniatinas del género Fusarium.

FUENTE: Food Chemistry (2015); doi: 10.1016/j.foodchem.2015.01.092

El consumo de volúmenes muy elevados de esta bebida, por encima de un litro diario, hace que las cantidades de estas toxinas pueden llegar a ser significativas.

El consumo de volúmenes muy elevados de esta bebida, por encima de un litro diario, hace que las cantidades de estas toxinas pueden llegar a ser significativas.

Compártelo:Share on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Tweet about this on Twitter

Acerca de Clínica de Nutrición Biodieta

Somos una Clínica de Nutrición y Dietetica llevada de la mano de profesionales sanitarios con amplios conocimientos en la materia.
Pretendemos conseguir un estado nutricional optimo que suponga el aporte de energía y nutrientes a cada individuo, en función de sus necesidades.
Nuestro metodo se basa en tres pilares fundamentales: Alimentación Equilibrada-Motivación- Ejercicio.
El ejercicio físico lo realizamos de forma personalizada dentro de nuestras instalaciones deportivas.
Ponte en contacto con nosotros y un Nutricionista examinara tu caso y te dirá que tratamiento personalizado te conviene realizar.