Dieta para el embarazo


DIETA PARA EL EMBARAZO

La dieta para el embarazo representa una herramienta importante para que el proceso fisiológico de la gestación culmine de forma adecuada.

Una alimentación adecuada contribuye a prevenir problemas en el desarrollo del feto así como enfermedades maternas durante y después del embarazo.

Así pues, la dieta ingerida por la mujer embarazada debe contener la energía necesaria que asegure el mantenimiento de la salud y un desarrollo fetal correcto.

La dieta ingerida por la mujer embarazada debe contener la energía necesaria que asegure el mantenimiento de la salud y un desarrollo fetal correcto.

La energía debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, frutas, verduras, hortalizas y legumbres), disminuyendo la energía proveniente de los lipidos (grasas saturadas) y azucares de absorción rápida.

Aumento de Peso

La evolucion ponderal del peso durante la gestación deberia seguir la siguiente progresion:

A las veinte semanas el aumento ponderal es de 3,5 Kg a 4 Kg.

A partir de las veinte semanas, se suele incrementar 400 a 500 g por semana, alcanzando al final de la gestación un incremento de 9 a 12,5 Kg.

El feto, la placenta y el liquido amniótico condicionan en gran medida la mayoría del peso ganado, mientras que otra parte muy importante del incremento ponderal se debe al incremento de la reserva grasa materna cuya función es la de asegurar la lactancia.

La alimentación debe repartirse en 5 comidas diarias, evitando el “picoteo” entre horas para que no se produzcan aumentos de peso excesivos.

En cuanto a los requerimientos en vitaminas y minerales, aumentan en la segunda mitad del embarazo de forma considerable. Es difícil conseguir con la alimentación aportes adecuados de vitaminas y minerales por esto tendremos que seleccionar los alimentos con una alta densidad de nutrientes.

Salvo casos extremos la mujer gestante puede cubrir sus necesidades con una dieta correcta, aun así la suplementación controlada con vitaminas y minerales puede ayudar en la segunda mitad del embarazo a evitar deficiencias.

El ácido fólico, hierro, vitamina A, calcio, zinc o yodo son unos de los micronutrientes mas importantes, por lo que deberemos cubrir sus ingestas acorde a los recomendaciones nutricionales.

Planificación del embarazo

Siempre que se planifica una gestación es importante suplementar durante al menos tres meses con ácido fólico y vitamina B12, para evitar posibles malformaciones en el tubo neural del embrión y anemias en la madre. Ademas, el control subclinico de la paciente es importante, debiendo realizar una analítica de control a nivel bioquímico y serologico para descartar cualquier infección vírica que pueda causar alteraciones graves en las primeras semanas de gestación,

Valoración del estado nutricional

La evolución nutricional debe comprender los siguientes pasos:

Encuestas nutricionales mediante la frecuencia de consumo de alimentos de 3 a 5 días.

Estudio antropometrico de peso, altura, perímetros y pliegues cutáneos.

Evaluación bioquimica en la que observaremos los nutrientes que tengas mayor riesgo de deficiencia.

Vegetarianos

El riesgo de la dieta dependerá del grado de estricticidad de la misma, no siendo igual para una ovolactovegetariana que para una dieta estricta. En este caso existe un riesgo para nutrientes como la vitamina B12, calcio, hierro, y lisina, que no ocurren en la otra. La dieta macrobiótica (forma extrema del vegetarianismo) no sería aconsejable en absoluto durante la gestación, dado el riesgo evidente de deficiencias nutricionales, en una situación de alta demanda como es la gestación.

Las dietas vegetarianas no estrictas son compatibles con la gestación pero tienen que estar bien planificadas para asegurarse con existe ningún déficit en los micronutrientes más demandados en el embarazo. Así pues, calcio, hierro, vitamina B12, lisina, proteinas, vitamina D y zinc, deben estar muy controladas para asegurarse que no hay deficits durante el embarazo.

El déficit en zinc y el escaso aporte de proteínas animales hacen que el pelo, la dermis y las uñas (entre otros) se vuelvan frágiles. En cuanto a la fatiga, podría venir derivada de un menor aporte energético, lógicamente.

Actividad fisica

Las mujeres embarazadas deben realizar actividad física de forma habitual, fundamentalmente a través de andar, bicicleta y natación, siempre de forma moderada, evitando impactos violentos. Si el ejercicio se realiza de forma muy intensa se producirá una elevación de la temperatura y una redistribucción del flujo sanguineo con mayor afluencia a las extremidades a las extremidades inferiores y menor al útero y la placenta.

Se deben evitar como decimos ejercicios de impacto, así como los que se realicen en altitud o los que impliquen deshidratación.

Una vez que la paciente de a luz, impondremos un ejercicio físico especifico con una restricción calórica para recuperar la situación previa al embarazo en cuanto a la composición de tejidos corporales se refiere.

Dieta personalizada

Como hemos visto, el control nutricional durante este maravilloso proceso fisiológico es crucial para el desarrollo del embrión. La alimentación dirigida representa pues una decisión definitiva para asegurar una gestación exitosa. Por este motivo, una dieta personalizada es fundamental durante el embarazo. Una mala situación nutricional previa a la concepción, o mujeres con sobrepeso que restringen su ingesta antes de quedarse embarazadas con la intención de perder peso, cometen un error que puede acabar con una alta probabilidad de mortalidad perinatal. Por esto es importante acudir a un especialista en nutrición, que de forma consensuada con el seguimiento ginecológico, provea a la mujer de un estado nutricional optimo para afrontar todo el embarazo.

Dieta para el embarazo

 

Si estas embarazada o estas planificandolo acude a nuestro consultorio y planificaremos la nutricion para todo el proceso de la gestacion, haciendo que sea lo mas saludable posible.

Cita para nutricionista en el embarazo